Flammkuchen
Un plato alsaciano clásico, este pan plano fino y crujiente se cubre generosamente con cremosa crème fraîche, tocino sabroso y cebollas finamente rebanadas. Es perfecto para compartir como comida ligera o aperitivo.
Steps
1
En un bol grande, disuelve la levadura fresca en agua tibia. Agrega la harina de trigo, la sal y el aceite de oliva. Amasa la mezcla durante unos 5-7 minutos hasta obtener una masa suave y elástica. Cubre el bol con un paño limpio y deja que la masa repose en un lugar cálido durante 30-45 minutos, o hasta que haya doblado su tamaño aproximadamente.
2
Mientras la masa sube, prepara tus ingredientes para la cobertura. Pela y corta las cebollas en rodajas finas, en forma de medias lunas. Corta el tocino en dados pequeños. En un bol pequeño aparte, mezcla la crème fraîche con la pimienta negra.
3
Precalienta el horno a 220°C con una bandeja para hornear o una piedra para pizza dentro. Divide la masa leudada en 4 porciones iguales. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende cada porción muy finamente en forma ovalada o rectangular (aproximadamente 25x35 cm). Transfiere con cuidado cada masa estirada a un trozo de papel de hornear. Unta uniformemente un cuarto de la mezcla de crème fraîche sazonada sobre cada masa, luego esparce las cebollas en rodajas y el tocino en dados por encima.
4
Desliza con cuidado cada Flammkuchen, junto con su papel de hornear, sobre la bandeja caliente o la piedra para pizza en el horno. Hornea uno o dos a la vez durante 8-12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y crujientes, y la cobertura ligeramente caramelizada.
5
Retira el Flammkuchen horneado del horno. Córtalo inmediatamente y sírvelo caliente, quizás con una ensalada verde fresca como acompañamiento.